viernes, 16 de octubre de 2026
El Legajo
México

NASA selecciona a Blue Origin para desarrollar comunicaciones en futuras misiones marcianas

La agencia espacial estadounidense formalizó un contrato con la firma de Jeff Bezos para establecer una red de telecomunicaciones avanzada en Marte hacia finales de 2028.

Redacción El Legajo
Foto: lopezdoriga.com

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) anunció la adjudicación de un contrato estratégico a la empresa Blue Origin para el diseño y construcción de un orbitador de telecomunicaciones de alto rendimiento destinado al planeta Marte. Este proyecto busca fortalecer la infraestructura de datos necesaria para las próximas expediciones espaciales, garantizando una conectividad estable entre la superficie marciana y los centros de control en la Tierra. Según lo estipulado en el acuerdo, la compañía tiene como plazo máximo el 31 de diciembre de 2028 para entregar la tecnología operativa.

El desarrollo de este orbitador responde a la creciente necesidad de la comunidad científica internacional por contar con canales de transmisión más robustos y rápidos. La gestión de grandes volúmenes de datos, provenientes de sensores y vehículos exploradores en Marte, requiere de sistemas de comunicación que superen las capacidades actuales de las sondas en órbita. Con este movimiento, la NASA pretende consolidar una red de soporte logístico que permita la continuidad de sus programas de exploración robótica y las futuras misiones tripuladas que se planean para la próxima década.

Blue Origin, bajo los términos del contrato, se encargará de la integración de sistemas complejos de radiofrecuencia y propulsión espacial. La empresa ha propuesto utilizar tecnologías de vanguardia para asegurar que el orbitador pueda operar en condiciones ambientales extremas, manteniendo la integridad de las señales enviadas a través de millones de kilómetros. Este esfuerzo técnico representa un paso significativo para la empresa aeroespacial en su búsqueda por expandir su participación en los contratos de exploración profunda del espacio profundo.

La colaboración entre el sector público y las empresas privadas marca una tendencia consolidada en la política espacial estadounidense. Al delegar la manufactura y el despliegue de esta infraestructura crítica a contratistas privados, la agencia busca optimizar sus recursos presupuestarios y acelerar los tiempos de implementación de sus objetivos científicos. Se espera que, una vez en órbita, el equipo actúe como una pieza fundamental para la red de comunicaciones interplanetarias que la NASA planea expandir en los años venideros.

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