viernes, 16 de octubre de 2026
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La Gran Muralla Verde de China enfrenta crisis por escasez de agua

El ambicioso proyecto de reforestación iniciado en 1978 enfrenta desafíos críticos debido al consumo excesivo de recursos hídricos en zonas áridas.

Redacción El Legajo
Foto: xataka.com.mx

Desde 1978, China implementó la Gran Muralla Verde, un proyecto monumental diseñado para frenar la expansión del desierto de Gobi mediante la plantación masiva de miles de millones de árboles. A cuatro décadas de su inicio, la iniciativa, que buscaba restaurar ecosistemas degradados, enfrenta hoy una realidad compleja: las especies seleccionadas han consumido niveles de agua que superan la capacidad de regeneración de los acuíferos locales.

Especialistas en temas ambientales señalan que la elección de especies no nativas, con altos requerimientos hídricos, ha generado una presión sin precedentes sobre las reservas de agua subterránea. En diversas regiones del norte de China, los niveles de humedad en el suelo han disminuido significativamente, provocando que la vegetación sembrada compita con los cultivos agrícolas y el consumo humano por el recurso vital.

Este escenario ha encendido las alertas sobre la sostenibilidad de las políticas de reforestación a gran escala cuando no se consideran las condiciones hidrológicas específicas de cada sitio. Las autoridades locales han comenzado a replantear el enfoque, buscando transitar hacia una gestión de ecosistemas que priorice el equilibrio hídrico sobre la simple densidad de biomasa arbórea.

La situación actual plantea lecciones importantes para otras naciones, incluyendo México, donde la SEMARNAT y expertos de la UNAM han analizado estrategias de restauración forestal en zonas semiáridas del norte del país. La experiencia china subraya la importancia de integrar estudios hidrológicos rigurosos antes de ejecutar programas masivos de plantación para garantizar que los beneficios ecológicos superen los costos de mantenimiento de recursos naturales.

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